Alimentación y salud
Las conservas Palacio de Oriente son sanas, naturales, sin conservantes ni colorantes. Nuestro proceso productivo no modifica en nada la naturaleza de las proteínas, los lípidos ni los glúcidos de los alimentos, manteniendo todo su valor biológico intacto.
Ventajas de las conservas en nuestro organismo:
Digestivas, bajo el efecto del calor de la cocción, las proteínas y los almidones se hidrolizan, lo que facilita su digestión.
Los aminoácidos esenciales, que el hombre necesita en su alimentación cotidiana porque su organismo no puede sintetizarlos por sí mismo, no se alteran con el proceso de conservación.
Mantenimiento de los glúcidos, en las conservas se comportan como en la cocina clásica. Para limitar su pérdida en el agua, se tiende a usar el vapor de agua, que la reduce sustancialmente.
Protección contra los agentes que destruyen las vitaminas, el aire (oxígeno) y sobre todo la luz. Así, las vitaminas en nuestras conservas se preservan en al menos un 70% mientras que los productos cocinados en casa, pierden hasta un 50% en la cocción culinaria. Esto es debido a que pocas vitaminas son realmente sensibles al calor, salvo en combinación con otros elementos como el aire o la luz:
- Las vitaminas liposolubles A, D, E y K permanecen estables a pesar de su sensibilidad a la luz.
- Las vitaminas del grupo B, hidrosolubles, muy sensibles al calor, se preservan mejor en la conserva que durante el proceso de asado o hervido de la cocina doméstica.
- La vitamina A o caroteno, hidrosoluble, permanece prácticamente intacta en nuestras conservas. El consumo de caroteno tiene beneficios potenciales de reducir los radicales libres que pueden dañar las células, contribuir al mantenimiento de la visión y salud ocular e incluso, reducir el riesgo a sufrir cierto tipo de cánceres, como el de próstata.
- Las vitaminas A y K, la piroxina, y los ácidos fólicos, componentes fotosensibles que se desintegran por acción de la luz, son preservados en la conserva.

Disminución de los ácidos grasos saturados, el comportamiento de los ácidos grasos en conservas en aceite de oliva es bastante particular, ya que existe un intercambio entre éstos y el aceite utilizado en la conservación, provocándose una significativa disminución de los ácidos grasos saturados, cosa que no ocurre cuando se fríen en un cocinado doméstico normal:
- Los ácidos grasos, que tampoco se sintetizan por el organismo humano, sí permanecen en el pescado conservado, ya que las temperaturas de esterilización no superan los 135º C, lo que no perjudica a las materias grasas y lípidos, que sólo se ven afectados a mayores temperaturas.
- Los ácidos grasos OMEGA-3, de elevado interés nutricional por sus efectos altamente beneficiosos para la salud, ya que ayudan a prevenir las enfermedades circulatorias que tienen su origen en la obstrucción de venas y arterias provocada por el colesterol, se mantienen prácticamente intactos.
- La conservación en lata evita la actuación de los radicales libres, catalizadores de todo el proceso.
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