Cómo sacar todo el partido a sus conservas
Sistema de apertura. Todas nuestras conservas disponen del sistema abre fácil, salvo los formatos de 240ml y 1000ml (no existe en el mercado de la hojalata tecnología que garantice una apertura segura en estos tamaños). En estos casos, utilice un abrelatas apropiado y lave después la herramienta. Evite levantar la tapa con los dedos, emplee una cuchara o tenedor limpios y ponga el contenido en un recipiente limpio.
Las conservas, en toda ocasión. Las posibilidades de consumo son infinitas, bien solas, como snack o aperitivo o bien como ingrediente principal de multitud de platos. Consulte nuestras recetas.

No desperdicie la salsa o el aceite de cobertura, ahí se encuentra una parte importante de nutrientes. Aunque su receta no contemple su uso, puede emplearlo como aliño de ensalada o como ingrediente de salsas, caldos o arroces.
Cuando cocine con distintos ingredientes, añada en el último lugar las conserva en lata. Requieren menos tiempo de elaboración que los productos frescos. Así evitará sobrecalentarlas para que no pierdan parte de sus nutrientes.
Si calienta la conserva en su envase original, primero debe abrirlo y quitar la tapa superior. La parte que queda abierta debe cubrirse con papel de aluminio.
Después coloque el envase en un recipiente con agua y cuézalo a fuego lento (Baño María). Debe programar bien el tiempo pues si calienta demasiado los alimentos, puede haber una pérdida de nutrientes. No se debe alcanzar el punto de ebullición. Puede calentar primero la parte líquida y añadir después el resto del contenido de la lata, para volver a calentarlo, pero muy rápidamente. Guarde en la nevera el producto no consumido en un recipiente limpio y cubierto, recuerde que una vez abierta, la conserva deja de ser conserva.
Si desea emplear el microondas para calentar la conserva nunca lo haga dentro de la lata.
Almacene sus conservas tranquilamente en su alacena o en su despensa a temperatura ambiente, mientras la lata permanezca cerrada. Atención: Las semi-conservas, como la anchoa, requieren refrigeración.
Elija el tamaño de la lata en función de las raciones que deba preparar, de esta manera no desperdiciará nada. Antes de consumir nuestros productos, verifique que la lata no presenta ninguna anomalía.